Con motivo del Día Mundial de las Zoonosis, la Organización Colegial Veterinaria (OCV) quiere acercar a la sociedad una realidad que, con frecuencia, se percibe como lejana o excepcional: las zoonosis. Son enfermedades que pueden transmitirse entre animales y personas, representan uno de los grandes retos actuales de la salud pública y están muy presentes en el día a día.
Alrededor del 75% de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos tienen origen animal. No se trata de un fenómeno puntual sino de una realidad estructural que se ve agravada por la globalización, la movilidad internacional, el cambio climático, la transformación de ecosistemas y el aumento del contacto entre personas, animales y entorno.
Enfermedades como la rabia, la gripe aviar, el virus del Nilo Occidental, la brucelosis, la leishmaniosis o casos recientes como el Covid-19 o el Hantavirus son ejemplos de zoonosis que afectan a salud pública, y permiten recordar que muchas amenazas sanitarias empiezan en animales o alimentos.
Rabia, vectores y cambio climático
En el caso de la rabia, aunque España mantiene desde hace décadas el estatus de país libre en mamíferos terrestres, siguen existiendo riesgos de introducción asociados a la proximidad con zonas endémicas del Magreb y a los movimientos internacionales de animales de compañía.
Casos recientes, como el detectado en Italia en un perro que había transitado previamente por España, confirman que se trata de una zoonosis de máxima gravedad. Por ello, la OCV sigue reclamando la vacunación obligatoria en todas las comunidades autónomas.
En España y en el sur de Europa, además, ganan peso las enfermedades transmitidas por vectores, especialmente mosquitos, como la fiebre del Nilo Occidental. La expansión de distintas especies de mosquitos y su adaptación a nuevos entornos están haciendo que estos riesgos sean cada mayores. A ello se suma el impacto del cambio climático y la alteración de hábitats, que favorecen nuevas dinámicas de transmisión y obligan a reforzar la capacidad de anticipación.
Junto a ello, la leishmaniosis constituye otra zoonosis de especial relevancia en nuestro entorno, con presencia consolidada en España y estrechamente vinculada a la expansión de vectores como los flebótomos. De hecho, un estudio realizado ha detectado la transmisión activa de Leishmania infantum entre perros en Barcelona.
Su comportamiento epidemiológico evidencia hasta qué punto la vigilancia animal, ambiental y entomológica resulta clave para anticiparse a riesgos que afectan tanto a la salud animal como a la salud pública.
