Los veterinarios insisten en que no existe motivo para el alarmismo y recomiendan acudir al profesional para valorar las medidas preventivas más adecuadas en cada caso
El Colegio de la Profesión Veterinaria de Santa Cruz de Tenerife hace un llamamiento a la tranquilidad ante la preocupación generada entre numerosos propietarios de perros tras una información sobre la presencia de leishmaniosis en Canarias.
La confirmación de casos autóctonos de esta enfermedad en el archipiélago constituye un hecho relevante desde el punto de vista sanitario y científico, pero no debe interpretarse como una situación de alarma, sino como una circunstancia que requiere información rigurosa, vigilancia epidemiológica y medidas preventivas, exactamente igual que ocurre desde hace años en buena parte del territorio peninsular.
La leishmaniosis es una enfermedad parasitaria transmitida por la picadura de flebótomos infectados. Su presencia en numerosas zonas de España y del área mediterránea ha permitido desarrollar protocolos de prevención altamente eficaces que hoy forman parte de la práctica habitual de la medicina veterinaria. "La aparición de casos autóctonos no significa que todos los perros vayan a enfermar. Lo importante es que los propietarios sepan que existen medidas eficaces para proteger a sus animales y que deben consultar con su veterinario para establecer el protocolo más adecuado", señalan desde el Colegio.
La institución recuerda que la mejor herramienta frente a cualquier enfermedad emergente es la información basada en la evidencia científica y el asesoramiento de los profesionales veterinarios, que son quienes conocen la situación epidemiológica y las medidas preventivas más adecuadas.
Canarias se encuentra en una fase clave de prevención
Los profesionales veterinarios destacan que Canarias dispone actualmente de una oportunidad para actuar desde la prevención y evitar que la enfermedad alcance la incidencia existente en otras comunidades autónomas donde la leishmaniosis es endémica desde hace décadas. El Colegio hace un llamamiento a los propietarios para que, ante cualquier duda, consulten con su veterinario de confianza y eviten obtener conclusiones a partir de informaciones aisladas o mensajes alarmistas. La prevención, el diagnóstico precoz y el seguimiento veterinario continúan siendo las herramientas más eficaces para proteger la salud de los perros y contribuir al control de esta enfermedad